Mi Presidente para Siempre

Es difícil aún admitir que ya no esté ese Hombre extraordinario que parió esta tierra bendita de Venezuela, que no he dejado de llorar cada día que transcurre desde su partida. Yo con 26 años de edad viví apenas un poco de lo que fueron los gobiernos anteriores, pero con una madre que siempre me dijo lo que hacían en los años 60, 70 y 80 y con un abuelo revolucionario que con sus historias me hacían desde niña una izquierdista y revolucionaria, en esa parroquia amada del 23 de enero, desde donde ahora nos vigila nuestro Comandante Chávez eterno…

Ya de adolescente y desde el 98 cuando Chávez ganó la presidencia, no dejamos en nuestra casa de seguirlo, escucharlo atentamente y ver todas sus transmisiones. Era más que fanatismo, era la convicción de sentir y saber que ese hombre iba más allá del presente, como Bolívar nuestro Libertador, Chávez era y es un hombre visionario, extraordinariamente inteligente, un maestro, estratega y con un aura de autoridad increíble, un discurso bien hilado, basado siempre en la historia grande de Venezuela y lo que poseíamos para desarrollarnos y salir del abismo donde nos lanzaron los corruptos cuartorepublicanos vende patria. Mi primer voto fue para él y mientras crecía me convencía más de que él llevaría a Venezuela a mejores destinos, y así lo hizo en estos 14 años de gobierno.

Un hombre tan grande, a quien casi en todas las marchas aquí en Caracas acompañé junto a mi mama y mi hermana, le tomábamos fotos, llorábamos y gritábamos tanto cuando lo veíamos pasar que era un momento de exaltación de sentimiento vivo. Era un hombre alto, blanco rosadito, grandísimo con una energía inexplicable que cubría a todo un pueblo que lo aclamábamos. Escuchar siempre sus alocuciones, completicas! un deber en la casa, poner el radio casi a todo volumen y prender el televisor, prestarle atención, reír de sus cuentos, imaginarnos lo que nos decía.. Llegó un momento en que ese sentimiento ya era un amor incondicional, como hacia un padre, ese padre biológico que nos dejó a mi mamá, hermana y a mí hace 20 años, a quién poco disfruté por sólo tener 6 años cuando falleció.. A Chávez lo sentí y lo siento así y más, como un padre…

Pensar ahorita que en un segundo lo hemos perdido, el pueblo venezolano al más grande después de Simón Bolívar, hijo digno de esta tierra gloriosa, así?.. Es tan o más fuerte el dolor que sigo sintiendo y llorando por mi padre biológico. Es algo increíble e inadmisible aún. Más fuerte, es seguir adelante con la revolución sin él, el guía. Aunque nos marcó el camino y nos llevó de la mano bien lejos, todavía a Chávez le quedaba muchísimo por entregar por enseñarnos, por ver los logros de su gobierno, nuestro gobierno. Por ver a su pueblo cada día más educado, haciendo gobierno desde las bases.

Nos lo quitaron, de eso no tengo duda. Esos seres que tienen forma humana pero no lo son, esos que quieren destruir lo nuestro y llevarse nuestras riquezas…

Pasé desde el jueves 8 de marzo al viernes 9, junto a mi mama y hermana, 14 horas de cola en Fuerte Tiuna para ver a mi Comandante, pero el cansancio ya era tal que tuvimos que irnos sin verlo. Luego el domingo 11 después de 10 horas de cola nuevamente y pasada la media noche para lunes, empiezo a subir las escaleras para entrar a la Academia, su Academia, la de Chávez… mar de lágrimas corrían por mi rostro al ver lo que jamás imaginé que pasaría, así tan temprano jamás… Tanta fuerza, vigor, vida que demostraba el Presidente Chávez, un hombre incansable, casi indestructible.. y que algo microscópico lo haya derrotado… hasta nos acordamos del conquistador Carlomagno, quien después de conquistar amplios terrenos de Europa sin derrota alguna, lo picó un mosquito y murió. Es decir, sin comparación de obras, sólo el hecho que la obra de Chávez aquí en Venezuela su país y como posicionó al país internacionalmente, todos los convenios, amigos que ganamos, lo que logramos en el exterior, y a los interno bueno una infinita lista de logros en deporte, salud, educación, economía, social y sin fin… que haya sucumbido por una enfermedad.. es increíble..

No dejaré de llorarte mi eterno Presidente Chávez, te amaré siempre y aunque tenga este dolor inmenso, respiraré profundo y jamás te defraudaré como venezolana, bolivariana, patriota, revolucionaria y chavista, siempre chavista.

Sólo duermes mi Comandante, sólo duermes en el sueño obligado. Pero tienes segura la resurrección.. Ojalá yo pueda pasar y ganarme el privilegio de ver en el paraíso a mis seres queridos que se han ido, a mi padre, mi abuelo y tú mi Presidente eterno.

 

Haga un Comentario


@



Aquellos comentarios que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto y/o que atenten contra la dignidad de una persona o grupo social no serán publicados, este sitio se reservará el derecho de su publicación.