Tengo un puente que es como tu montaña

En un mar de pino caribe, mastranto y chaparro se le tostaba la piel a mi papa, siempre le oía sus cuentos, me apoderé de la jerga de los obreros del petróleo: flanches, la 23, tulrrun , balancines, en la primera infancia simpatizaba con esos balancines, que me parecían un híbrido entre caballo y jirafa que subían y bajaban divertidamente, fantaseaba con que mi papá un día me dejara subir a uno de ellos, como me contó que hacían los niños de Caripito, donde se extrae un crudo más liviano y los balancines son mas pequeños, ese era el denominado Distrito Norte, mi viejo trabajaba en el Distrito Sur de Monagas , donde era plano, una sabana de arena blanquísima, en la que el viejo y sus panas/compadres/cómplices trabajaban con las manos, así me hice de varios tíos, estaban el tío Charles, el compadre Taquete, el compadre Catire, el indio Ambrosio Palmares, Argelio Moya y el viejo Mongo

Cada uno contaba durante la brega de sus orígenes, el tío Charles de cómo su mamá lo trajo de la Isla de Grenada, contado con extrema floritura e inexactitud histórica en aras de la licencia poética,   el compadre Taquete de cómo salió de un pueblo denominado “Muelle e´Cariaco” y fue a dar a esa sabana, y el Compadre catire, un zuliano loco y desatinado explicaba como salió de Tía Juana, en la costa oriental del Lago de Maracaibo, a esta vaina que llaman Morichal, El indio Palmares era el único Monaguense sencillo y de buen porte con bastante éxito con las féminas, el viejo Mongo poco conversaba, tartamudo y de tono de bajo, nunca le entendí bien ni pude seguirle una conversa, solo podía ver en su mirada prístina toda la bondad de la gente de pueblo de mi país.

Mi viejo les explicaba que si veían al norte estaban las montañas , esas montañas que dividen a Sucre de Monagas,  al otro lado esta su amada península de Paria, el natal Río Caribe, durante 30 años, una vez al año podía tomar vacaciones , reunir a los hijos de los dos matrimonios y pasar unos días de playa y afecto, pasaba todo el año mirando esas montañas, siempre que llegaba al limite del distrito sur las veía mas cerca pero aun no era la época, debía hacer antesala, y se desesperaba , les decía a los compañeros: – Este año como que ha sido más largo, cuando llegaran las vacaciones para pasar esa montaña…

Mi viejo amaba su brega, amaba el petróleo, era uno de sus amores, gracias a ese amor y a su trabajo, pude forjarme de un titulo, y amo el derecho y mi trabajo en SIDOR, también tengo mis compadres Emmys una   Margariteña nieta de un pescador de langostas, Juan, carupanero de humor sencillo, pero de afecto profundo por la gente y las cosas simples.

En este momento vivo cambios laborales, me cambie a una oficina que desde todo punto de vista tiene un mejor horizonte, puedo crecer en lo profesional, y en lo fáctico, tiene una ventana con una vista envidiable,  desde este cuarto piso en un edificio de los años 50, puedo tener una vista privilegiada de esta siderúrgica, y en donde puedo ver a mi hermano el Orinoco y la perfecta silueta del puente Orinokia, ese puente nuevo y hermosísimo que anhelé desde niña,  cuando para ir de vacaciones me levantaban en medio de la noche para cruzar a Monagas en una vieja chalana, ese puente que me prometieron siempre, y que un gigante me lo cumplió hace pocos años, me enorgullezco de él; me emociono al verlo, pues cuando lo cruzo  como solía sentir mi papá al pasar la montaña, siento la libertad de las vacaciones, me voy a mi amado Río Caribe, ciudad de mis encantos juveniles, me dirijo a pasar días radiantes con mis hijos, de mis dos matrimonios, y poder profesarnos el afecto que la rapidez de la cotidianidad laboral no nos permite darnos. Cada mañana puedo ver el puente, ver el calendario en mi escritorio, descontar los días que faltan para estar libre, agrupar a mis afectos y largarme por unos días a recorrer  el trayecto que avanza y me emociona: puente, chaparro, pino, mastranto, montaña y finalmente la mar…

Viejo hoy quiero decirte: Tengo un puente que es como tu montaña!!! 

Eva Velasquez Bolívar

Haga un Comentario


@



Aquellos comentarios que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto y/o que atenten contra la dignidad de una persona o grupo social no serán publicados, este sitio se reservará el derecho de su publicación.