Líneas de Chávez

  • !A paso de Vencedores!

    Llama la atención la estrategia de difamación e intriga que han puesto en marcha en la arena mediática internacional. Alerto al pueblo: ellos cuentan con poderosas herramientas y las van a utilizar, a fondo, en la misma medida en que nos acerquemos al 26 de septiembre.

  • ¡¡No pasarán!!

    Sucede que soy y que sigo (…) Déjenme solo con el día. / Pido permiso para nacer, cantaba el gran Neruda. Esta revolución no pidió permiso a nadie para nacer: el permiso se lo impuso un Pueblo conciente que, desde hace once años, es dueño y señor de su destino.

  • “La función debe continuar”

    Quiero decirte, compatriota que me lees, que volví a sentir a la Colombia profunda en el camino desde el aeropuerto a San Pedro Alejandrino: volví a sentirla en las innumerables manifestaciones de cariño de tantos hombres y mujeres. La pasión y el afecto desbordante del pueblo colombiano preludiaron, con su belleza y su verdad, el tenor del encuentro.

  • La Arquitectónica Suramericana

    La piedra fundamental de la libertad suramericana, para decirlo con el padre Bolívar, ya ha sido puesta. No vacilaremos nunca más, porque sería perdernos. Y quién sabe si la historia nos concedería en las próximas edades otra oportunidad tan maravillosa como lo que vivimos ahora mismo en nuestro tiempo.

  • ¡56!

    Estamos reivindicando para el pueblo colombiano el mismo derecho que reivindicamos para nuestro pueblo y para todos los pueblos de Nuestra América: el derecho de vivir en paz, al que le cantara con tanta fuerza y tanta belleza el gran trovador chileno Víctor Jara.

  • ¡Grande Bolívar!

    Hoy 24 de julio al celebrar su natalicio —y conmemorando, también, la Batalla Naval del Lago de Maracaibo y Día de nuestra Armada Bolivariana— no he dejado de pensar en el Padre Libertador y en esa llamarada que se ha desprendido y disparado de sus huesos gloriosos: cuántas pasiones se han desbordado en todos estos días.

  • ¡¡Que viva la Patria niña!!

    Mucho más que dedicarle estas líneas para enviarles la bendición y mis palabras llenas de amor a todos y a todas mis pequeños y pequeñas compatriotas, a mis hijos, hijas, nietos y nietas, niños de mi sangre… Mucho más que eso, les dedico mi vida, dediquémosle a ellos y a ellas nuestra vida. Digamos con Martí: “Todo lo que hacemos es para los niños”

  • ¡¡Ay, Cardenal…!!

    La vida me ha enseñado que la amplitud de criterios es fuente sana de conocimiento y de ejercicio vital. Así, Cardenal, soy con mucho orgullo, Bolivariano, Cristiano… y también marxista. Si usted ve allí contradicción, poco puedo hacer para que lo entienda, en mí esas concepciones de vida conviven en una estrecha hermandad.

  • ¡Manuela Vuelve!

    Manuela Sáenz llega para quedarse junto a Bolívar y entre nosotros. Nuestra Generala, ya lo era del Ejército del Ecuador y ahora lo es de nuestro Ejército Bolivariano, arriba a tierra venezolana: aprestémonos, con fervor patrio y revolucionario, para recibirla, rindiéndole todos los honores que le corresponden.

  • ¡El Ejército de Bolívar, Otra vez!

    Yo, desde mi corazón, sencillamente los felicito a todos y a todas y les invito a seguir confiando en nosotros mismos, uniendo cada vez más “el espíritu nacional en un todo, el cuerpo nacional en un todo”.