Demasiado grande

El Presidente Chávez se fue con el mismo ruido con el que llegó al poder. Y hasta los más escépticos tienen que reconocer que es impactante la caída de un guerrero y de un líder amado y odiado, casi con la misma intensidad, por su pueblo.
La expresión de amor del pueblo a nuestro  carismático líder nos reafirma el lazo afectivo que unió al Presidente Chávez con los más desposeídos a los que tocó en su alma. Hasta la Victoria Siempre, Comandante

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