El inigualable

Mi amado presidente, que difícil ha sido este tiempo sin tu insuperable presencia, lamento tanto no haberte conocido en persona, sólo pude ver tu rostro una vez en ese ataúd, por tan solo unos segundos, interrumpidos, además por mis lágrimas, espero por la paz de nuestra Patria Grande que se cumplan tus sueños y donde quiera que te encuentras puedas llenarte de orgullo al ver que tus deseos se han convertido en realidad y que el amor que nos diste a manos llenas se ha convertido en esperanza, ten la seguridad de que no te defraudaremos.

VENCEREMOS

Haga un Comentario


@



Aquellos comentarios que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto y/o que atenten contra la dignidad de una persona o grupo social no serán publicados, este sitio se reservará el derecho de su publicación.