Fue ayer en la tarde

fue ayer en la tardeFue ayer en la tarde, un 5 de Marzo de 2013, como a las 4:25 de la tarde que Chávez empezó a mirarnos con ojos de silencio. Su sonrisa eterna y presente estaba impregnada de una delicada calma. Nos saludaba. ¡No llores! Se le oía decir. ¡No llores! Repetía. Y era difícil seguir la orden.

¿Qué puedo hacer Comandante si estoy roto? ¿Por qué te tenías que ir?

Y él, como si no nos escuchara comienza a cantar una ranchera, recita un copla llanera, y nos echa un cuento de Maisanta o de su abuela “Mamá Rosa”.

De pronto miro a mi alrededor. Ahí junto a él, alrededor de él, el pueblo llano hecho borbollones; millones y millones que llevan su corazón desnudo y bañan de amor el camino hacia el futuro.

Ahí está la señora de las Madres del Barrio; el que estudia en la UNEFA; la que se graduó en la Bolivariana; la que salvó su vida por la acción oportuna de los médicos cubanos (gracias Fidel, gracias Raúl, gracias pueblo cubano); la viejita que aprendió a leer y a escribir… y a pensar; el muchacho que dejó la calle y se graduó en la Misión Ribas; el que recibió la silla de ruedas y las prótesis; la muchacha enferma de VIH que recibe todas sus medicinas gratis; la familia entera que recibió la casa, en fin, el pueblo entero, antes olvidado, y con Chávez hecho dignidad. Un pueblo que despertó del atraso y la miseria, que ha logrado conquistas importantes, que construye futuro, que avanza.

Chávez sonríe, ofrece arañas, se mete en un terreno baldío que se ve ahí cerca y se pone a jugar pelota con Adán, con Nicolás, con Diosdado, con Blanca, con Cilia, con Jacqueline, con Rafael, con Alexis, con Jorge, con Elías, con Tarek, con Héctor y hasta conmigo que soy un “bate quebrao”. Giordani mira desde la tribuna. Me paro en el plato; me lanza una rabo de cochino; luego una recta a la esquina de afuera; son dos strikes. Entonces, le dice al Látigo Chávez… “pónchalo tú”; y yo nunca me había ponchado con tanto gusto.

La gente aplaude, y comienza a revisar el Plan de la Patria 2013-2019, y Chávez le dice a Teresa Maniglia que tome nota, a Mariano Alí que haga un resumen, y a Ernesto Villegas que no se olvide de juntar estas propuestas con todas las demás introducidas por Internet, analizarlas y hacerle una presentación.

En medio de la algarabía está la cámara de Telesur filmando a Evo Morales y Rafael Correa conversando, más arribita Daniel Ortega habla con Fidel Castro y Dilma Rousseff. Unos pasos más allá, Cristina Kirchner comparte un mate con José “Pepe” Mujica.

Los medios comunitarios recogen las voces y testimonios, recopilan y muestran imágenes, graban y exhiben videos de los que nunca más serán invisibles, de los que ahora son los protagonistas de la Historia. Los medios del Estado muestran a los ministros, a la dirigencia del PSUV, a los altos mandos militares en su unidad y camaradería.

Por ahí se ve un operativo de Mercal, ofreciendo alimentos baratos para el pueblo. Más allá se observa a unos pocos que bajan la cabeza, se esconden al paso de Chávez, del pueblo y tratan de esconder su vergüenza; son los que acaparan, especulan, y tratan de crear hambre y miseria en el pueblo.

Los violentos, los que siguen el juego del imperialismo, tampoco se dejan ver, temerosos del pueblo en la calle.

Es entonces, en ese camino luminoso de la vida, que el pueblo toma a Chávez en sus brazos, lo coloca en una hamaca, con un juguito de papelón con limón, con un pabellón bien resuelto, el cafecito que nunca le falta; y le dice: descansa Chávez, tómate un pedacito de este tiempo histórico que has construido a pesar de todos los obstáculos. Seguimos nosotros, con tu guía, con tu ejemplo, con tu legado. Descansa Chávez; habla largo con Bolívar… que con Chávez y Simón sigue la revolución. Viviremos y venceremos.

Dozthor Zurlent Mérida

Haga un Comentario


@



Aquellos comentarios que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto y/o que atenten contra la dignidad de una persona o grupo social no serán publicados, este sitio se reservará el derecho de su publicación.